Al acoso respondo con poesía

Me cruzo contigo en cada esquina
en cada semáforo
en cada cafetería;
suena un silvido valiente
un piropo chirriante:
mierda vomitada de tu boca de cerdo.

A veces me pregunto
cómo hemos llegado hasta aquí.
Hasta me llego a plantear
qué piensas,
por qué lo haces,
qué esperas conseguir.

Pero sigues siendo para mí escoria,
un problema mas que necesita ser resuelto,
una mosca cojonera persiguiendo miel.
Una culebra que se arrastra
hacia algo que ni se asemeja al cariño.

Y estás pútridamente solo.

Anuncis

Em desperta
un dolor greu
al ventre.
Ja no podré tornar a dormir.

Les meves entranyes
sagnen;
el meu cos
es prepara
per la vida,
que fa mal.